Todo empezó con un wipe de Rust y una base que aguantó 47 minutos exactos. AndaDronExtrem juró venganza, Theogargaming sacó el remo, y lo que iba a ser "una partidita rápida entre amigos" se convirtió en algo mucho más serio: un clan entero de gente que prefiere reírse de sus propias muertes antes que rendirse.
Desde entonces hemos perdido bases, ganado alguna que otra, construido un imperio de trolleos internos y jurado —sin mucho éxito— dejar de gritar en las calls. No somos los mejores del server, pero sí los que más se ríen mientras pierden.
Si has llegado hasta aquí leyendo esto, ya casi eres uno de los nuestros.